La plomería también es cuestión de mujeres

marzo 6, 2020 Equidad de Género

Liz es una de varias mujeres que han decidido asumir retos al ejercer labores en las que habitualmente no participarían. Como Clotilde, en el departamento de San Pedro, Liz, de Guairá, se convirtió en plomera luego de seguir una formación ofrecida en el marco del proyecto Y Kuaa. 

Esta iniciativa del Programa Lazos de Agua lleva agua potable y servicios de saneamiento e higiene a más de 60 comunidades, en seis departamentos de Paraguay.

Al principio, a Liz, ama de casa y madre de tiempo completo, le inquietaban tanto los problemas de su comunidad en cuanto al manejo y administración financiera de la junta de saneamiento –a la que pertenecía como usuaria del servicio, como la lentitud en las reparaciones del sistema de agua y saneamiento por falta de personas aptas en la comunidad para resolver estos temas.

Aunque veía la necesidad, Liz tenía dudas sobre incursionar en la plomería, ya que era una “labor de hombres”. Un día, el presidente de la Junta de Saneamiento la invitó a tomar parte de los talleres de plomería del proyecto Y Kuaa. Liz no estaba segura de participar, pero su hija, de ocho años, la instaba a aprender algo que les serviría a ellas y a su comunidad. “¿Por qué no vamos mamá? Yo te acompaño”, le decía.

Un par de días después, Liz se dirigía a una comunidad vecina para participar en los talleres, en los que se destacó por su desempeño. Superó sus dudas y se supo capaz de asumir este nuevo reto, y no solo aprendió plomería, sino que se convirtió en formadora de plomeros para su comunidad y otras vecinas.

Liz, a la derecha, con sus alumnos al término de un taller de plomería.

“No hay nada imposible. No hay que poner un género a las cosas”, comentó Liz. “Antes teníamos que llamar a un plomero para que arreglara el desperfecto, por mínimo que fuera. Es genial saber que cuando tengamos un problema, lo solucionaremos nosotras mismas”, añadió.

Liz cuenta que hoy los miembros de su comunidad valoran el agua y comprenden lo que implica su uso correcto y el pagar las tarifas para contar con un servicio adecuado. Además de apoyar a su junta de saneamiento prestando los servicios de plomería, Liz encontró una profesión que la apasiona y empodera como miembro destacado de su comunidad. Ella y otros de sus vecinos contribuyen con sus nuevas capacidades a la sostenibilidad de los sistemas de agua y saneamiento de su comunidad.

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